Home Tabaquismo y Halitosis

TABAQUISMO Y HALITOSIS

Aquellas personas que no son fumadoras, saben muy bien lo molesto que puede resultar el aliento de los fumadores, lo que no pone en duda que el consumo del tabaco y sus derivados puede influir decididamente en el olor de la cavidad bucal y en el aire exhalado. Los fumadores habituales pueden acostumbrarse tanto a este olor (y hasta al sabor), que no les incomoda su propio aliento, ni el de otros fumadores.

El olor propio del tabaco, sumado a las sustancias que se adicionan a los cigarrillos (nicotina y alquitrán, entre otros), se adhiere a la mucosa de la boca, de la lengua y de los dientes. Por esto puede generar un olor característico en el aliento y/o agravar la halitosis originada por otras causas. Los consumidores asiduos de cigarrillos, que padecen de mal aliento, pueden encontrar en el tabaco la causa de su halitosis.

Otros efectos del consumo de tabaco que potencian la aparición del mal aliento, están relacionadas con la irritación de las mucosas de la boca y de las vías respiratorias y digestivas superiores, que en general presentan resequedad en la cavidad bucal, impidiendo el efecto de la saliva en la oxigenación e higiene de la boca. Así mismo, el humo del tabaco puede agravar las enfermedades periodontales y otras patologías de la boca y la garganta.

El olor que deja impregnado el cigarrillo es tan fuerte, que incluso puede permanecer por más de un día luego de fumar. Esto obliga a muchos fumadores a consumir productos que enmascaran la situación. Una solución definitiva a esta realidad es reducir sustancialmente el hábito de fumar o dejarlo definitivamente.

Encuesta
La información suministrada por la página le ha sido útil? Califique de 1 a 5
 
Consultar en la página


CONSÚLTENOS

Escribanos a
cuidatualiento@une.net.co
Atención personalizada
Medellín - Colombia
Sur América

APOYE NUESTRA LABOR